¿Cuántos caminos debe un hombre recorrer?
Esta reseña se encargará de relatar
un sorprendente, cómico y agradable libro de ciencia ficción, titulado Guía del autoestopista galáctico (1979), del
escritor inglés Douglas Adams. Dicha obra es la primera de cinco que conforman
la saga titulada de la misma manera, las otras piezas son las siguientes: El restaurante del fin del mundo (1980), La
vida, el universo y todo lo demás (1982), Hasta luego, y gracias por el pescado
(1984), Informe sobre la Tierra: fundamentalmente inofensiva (1992).
En cuanto a la pregunta anterior que desempeña el papel de título, pues es nada más y nada menos que la pregunta por el Todo, por la vida, por la existencia y, su respuesta, después de siete millones de años de trabajo de un ordenador llamado Pensamiento profundo, con una hiperinteligencia desmesurada, fue: 42.
Guía del autoestopista galáctico, es una pieza que nos lleva a diversos y extravagantes escenarios, empezando desde un día normal en la Tierra, a un universo situado en otra dimensión donde se encuentra un planeta cuya existencia se creía un mito.
El narrador de la historia es el autor mismo, quien inicialmente nos sitúa en Londres, en una mañana que no cabe dentro de lo normal en la vida de Arthur Dent, una persona como cualquier otra que se sorprende al ver que su casa va a ser demolida sin previo aviso, para construir una nueva vía de circunvalación.
Arthur Dent posee un buen amigo, quien, a diferencia de él no es como cualquier otro. Ford Prefect es un autoestopista galáctico que desde hace quince años se encuentra en la Tierra bajo una fachada “habitual” de humano, actor, desempleado y alcohólico. Ford Prefect es proveniente de un planeta del sistema Betelgeuse y se encuentra (hasta ese día que vio a su amigo tumbado en el suelo impidiendo que un bulldozer demoliera su hogar) realizando una investigación de campo sobre la Tierra para una nueva edición revisada de La guía del autoestopista galáctico, por cierto, el libro más vendido en la galaxia, mucho más que La enciclopedia galáctica.
Si Arthur Dent pensaba que tenía un mal día, y que su vida no podría ser peor, pues… lo fue. Resulta que ese día la Tierra, así como su casa: fue destruida ¿la razón? Llevar a cabo la construcción de una ruta directa hiperespacial a través del sistema estelar de la Tierra.
La fantástica aventura se avecina cuando Arthur Dent es llevado a bordo de una de las naves destructoras, gracias a la estima que le tiene su amigo Ford Prefect, además, de la suerte y facilidad que tuvo Prefect al realizar autoestop a la nave (así es como se desplazaran a lo largo de sus hazañas). A partir de allí el autor nos sumerge en universos habitados por: Humanoides, Fisucturalistas, Octopódicos, Mgoloovoo, Reptiloides, Arboroides, Ambulantes, Matices superinteligentes de color azul, Dentrassi, Vogones (que fueron quienes destruyeron la Tierra).
En esta obra de ciencia ficción los personajes principales, que son Arthur y Ford, se guarecieran en una nave propulsada por la energía de la improbabilidad infinita, y puesto que ésta es su combustible, ellos desarrollarán su odisea fantástica o ¿galáctica?, al lado de los demás tripulantes de la nave llamada Corazón de oro, que pese a una probabilidad de dos elevado a doscientos setenta y seis mil setecientos nueve contra uno, se topó con los dos amigos.
La tripulación de la nave está conformada de la siguiente manera: el capitán de dos cabezas, quien además es el presidente de La galaxia y el día de su primera investidura presidencial, robó la nave Corazón de oro; Trillian, su compañera sentimental que para sorpresa de todos es terrícola y, contra toda probabilidad, conocida de Arthur Dent; Marvin un robot maníaco-depresivo; Eddy el ordenador de la nave, que trata a toda costa de ser apreciado por los demás miembros. Los dos últimos poseen una característica particular y es que ostentan una nueva APP (Autenticas Personalidades Populares).
Pues bien, con esta diversa tripulación cuyo líder es un presidente fugitivo se aventuran a encontrar La nebulosa cabeza de caballo, y allí el planeta Magrathea, que es la sede central de una industria especializada en la construcción de planetas soñados. Entre los planetas del catálogo se encuentran: de oro, platino, con peces hasta las rodillas, con bestias que se pelean en la oscuridad, en los que caen mujeres desnudas del cielo, etc. Por ello el lema de la industria es: “Cualesquiera que sean tus gustos, Magrathea puede complacerte. No somos orgullosos.”
En el momento en que los personajes arriban en Magrathea, se dan cuenta que están trabajando arduamente en las entrañas del planeta, ¿por qué?, resulta que los contrataron de manera extraordinaria unos clientes muy especiales de otra dimensión, para llevar a cabo la construcción de la Tierra número dos.
Los clientes a los que se refieren, son dos ratones llamados: Frankie y Benji, que para sorpresa tanto de Arthur Dent, como para el lector; pagaron, gobernaron, y ahora encargan hacer nuevamente la Tierra. Así es, los ratones Frankie y Benji, engendraron la Tierra y la prescribieron durante siglos hasta ese día en la mañana en que los Vogones la destruyeron.
Los ratones según la explicación dada a Dent, son los animales más inteligentes que existen, y durante años se dedicaron en los laboratorios terrícolas a realizar experimentos sobre el hombre. Los ratones no son simples roedores, son seres pandimensionales sumamente hiperinteligentes, todo lo que se piensa de ellos es simplemente una fachada que utilizaron para estudiar el comportamiento de los terrícolas. Ubicándose en segundo lugar en inteligencia a ellos, se encuentran los delfines, éstos desde tiempo atrás conocían el triste final de la Tierra y sus intentos por comunicarlo a los terrícolas fueron interpretados como actitudes divertidas y amistosas.
El propósito de la investigación de Frankie y Benji, era poder encontrar la pregunta por el Todo, por el advenimiento de todo ser, pregunta que después de formulada encajaría con la respuesta dada primitivamente. Dicha cuestión sería descubierta diez millones de años después de que ellos hubiesen llegado a la Tierra, pero, fue imposible conocerla, puesto que cinco minutos antes de saberla fue destruida.
Y a los ratones; supremos hacedores, nos les quedó de otra que: inventar una pregunta que concordara con la respuesta que dio Pensamiento profundo años atrás: ¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre?
En cuanto a la pregunta anterior que desempeña el papel de título, pues es nada más y nada menos que la pregunta por el Todo, por la vida, por la existencia y, su respuesta, después de siete millones de años de trabajo de un ordenador llamado Pensamiento profundo, con una hiperinteligencia desmesurada, fue: 42.
Guía del autoestopista galáctico, es una pieza que nos lleva a diversos y extravagantes escenarios, empezando desde un día normal en la Tierra, a un universo situado en otra dimensión donde se encuentra un planeta cuya existencia se creía un mito.
El narrador de la historia es el autor mismo, quien inicialmente nos sitúa en Londres, en una mañana que no cabe dentro de lo normal en la vida de Arthur Dent, una persona como cualquier otra que se sorprende al ver que su casa va a ser demolida sin previo aviso, para construir una nueva vía de circunvalación.
Arthur Dent posee un buen amigo, quien, a diferencia de él no es como cualquier otro. Ford Prefect es un autoestopista galáctico que desde hace quince años se encuentra en la Tierra bajo una fachada “habitual” de humano, actor, desempleado y alcohólico. Ford Prefect es proveniente de un planeta del sistema Betelgeuse y se encuentra (hasta ese día que vio a su amigo tumbado en el suelo impidiendo que un bulldozer demoliera su hogar) realizando una investigación de campo sobre la Tierra para una nueva edición revisada de La guía del autoestopista galáctico, por cierto, el libro más vendido en la galaxia, mucho más que La enciclopedia galáctica.
Si Arthur Dent pensaba que tenía un mal día, y que su vida no podría ser peor, pues… lo fue. Resulta que ese día la Tierra, así como su casa: fue destruida ¿la razón? Llevar a cabo la construcción de una ruta directa hiperespacial a través del sistema estelar de la Tierra.
La fantástica aventura se avecina cuando Arthur Dent es llevado a bordo de una de las naves destructoras, gracias a la estima que le tiene su amigo Ford Prefect, además, de la suerte y facilidad que tuvo Prefect al realizar autoestop a la nave (así es como se desplazaran a lo largo de sus hazañas). A partir de allí el autor nos sumerge en universos habitados por: Humanoides, Fisucturalistas, Octopódicos, Mgoloovoo, Reptiloides, Arboroides, Ambulantes, Matices superinteligentes de color azul, Dentrassi, Vogones (que fueron quienes destruyeron la Tierra).
En esta obra de ciencia ficción los personajes principales, que son Arthur y Ford, se guarecieran en una nave propulsada por la energía de la improbabilidad infinita, y puesto que ésta es su combustible, ellos desarrollarán su odisea fantástica o ¿galáctica?, al lado de los demás tripulantes de la nave llamada Corazón de oro, que pese a una probabilidad de dos elevado a doscientos setenta y seis mil setecientos nueve contra uno, se topó con los dos amigos.
La tripulación de la nave está conformada de la siguiente manera: el capitán de dos cabezas, quien además es el presidente de La galaxia y el día de su primera investidura presidencial, robó la nave Corazón de oro; Trillian, su compañera sentimental que para sorpresa de todos es terrícola y, contra toda probabilidad, conocida de Arthur Dent; Marvin un robot maníaco-depresivo; Eddy el ordenador de la nave, que trata a toda costa de ser apreciado por los demás miembros. Los dos últimos poseen una característica particular y es que ostentan una nueva APP (Autenticas Personalidades Populares).
Pues bien, con esta diversa tripulación cuyo líder es un presidente fugitivo se aventuran a encontrar La nebulosa cabeza de caballo, y allí el planeta Magrathea, que es la sede central de una industria especializada en la construcción de planetas soñados. Entre los planetas del catálogo se encuentran: de oro, platino, con peces hasta las rodillas, con bestias que se pelean en la oscuridad, en los que caen mujeres desnudas del cielo, etc. Por ello el lema de la industria es: “Cualesquiera que sean tus gustos, Magrathea puede complacerte. No somos orgullosos.”
En el momento en que los personajes arriban en Magrathea, se dan cuenta que están trabajando arduamente en las entrañas del planeta, ¿por qué?, resulta que los contrataron de manera extraordinaria unos clientes muy especiales de otra dimensión, para llevar a cabo la construcción de la Tierra número dos.
Los clientes a los que se refieren, son dos ratones llamados: Frankie y Benji, que para sorpresa tanto de Arthur Dent, como para el lector; pagaron, gobernaron, y ahora encargan hacer nuevamente la Tierra. Así es, los ratones Frankie y Benji, engendraron la Tierra y la prescribieron durante siglos hasta ese día en la mañana en que los Vogones la destruyeron.
Los ratones según la explicación dada a Dent, son los animales más inteligentes que existen, y durante años se dedicaron en los laboratorios terrícolas a realizar experimentos sobre el hombre. Los ratones no son simples roedores, son seres pandimensionales sumamente hiperinteligentes, todo lo que se piensa de ellos es simplemente una fachada que utilizaron para estudiar el comportamiento de los terrícolas. Ubicándose en segundo lugar en inteligencia a ellos, se encuentran los delfines, éstos desde tiempo atrás conocían el triste final de la Tierra y sus intentos por comunicarlo a los terrícolas fueron interpretados como actitudes divertidas y amistosas.
El propósito de la investigación de Frankie y Benji, era poder encontrar la pregunta por el Todo, por el advenimiento de todo ser, pregunta que después de formulada encajaría con la respuesta dada primitivamente. Dicha cuestión sería descubierta diez millones de años después de que ellos hubiesen llegado a la Tierra, pero, fue imposible conocerla, puesto que cinco minutos antes de saberla fue destruida.
Y a los ratones; supremos hacedores, nos les quedó de otra que: inventar una pregunta que concordara con la respuesta que dio Pensamiento profundo años atrás: ¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre?
RECOMENDACIONES:
The Hitchhiker′s Guide to the Galaxy
(1978) comedia radiofónica transmitida por la BBC.
Serie de televisión del mismo nombre (1981), videojuego (1984).
The Hitchhiker′s Guide to the Galaxy (2005) del director: Alan Cassie.
Serie de televisión del mismo nombre (1981), videojuego (1984).
The Hitchhiker′s Guide to the Galaxy (2005) del director: Alan Cassie.
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