Amor perruno

Por: Laura Camila

Ojos que brillan cual diamantes de Tiffany;
dientes disparejos como escaleras de concreto;
colita en movimiento cual péndulo de reloj;
paticas entaconadas, sonoras a cada paso y
más se acentúa su peregrinar al escucharme arribar.
Él es mi amigo perruno, aquel que con sonoro ladrar y
fingido rabiar, demuestra la alegría al verme llegar.
Mi compañero perruno, sencillo de complacer,
un poco de comida en la mañana, al atardecer y algunos paseos al anochecer.
Mi camarada perruno, tan indefenso y fácil de herir,
lo funesto de ello, es que al hacerlo él seguirá aquí.
Mi inseparable compañero, por si no lo sabes, quiero decirte ahora: ¡Como tu amor perruno en el mundo no hay ninguno!

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