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HASTA PRONTO AMIGO

  Hace unos meses escribí sobre lo difícil que es ver a nuestro animal de compañía envejecer, pues es una proximidad a la ineludible muerte. Ese día llegó y mi Amigo se fue, entonces, me toca demostrar “finura” y aplicar todo lo que dije en aquél escrito sobre el hecho de que al recordarlos los hacemos infinitos, por eso, escribo sobre él y sobre este vacío que dejó el pasado 22 de enero. ¿Por dónde empezar? Por decir que nadie está preparado para la muerte, por mucho que aquella se deje entrever, pensamos que va a ser condescendiente y nos va a regalar un tiempito más. Aunque, viendo a mi Amigo comprendí que hay algo peor que la misma muerte y es el sufrimiento. Nadie merece pasar sus últimos instantes sufriendo por una decisión (dolorosa) que está en nuestras manos, los animales merecen dignidad tanto en la vida como en la muerte. ¿Y el duelo? es durísimo, llegar a la casa prevenidos porque nos vamos a desmoronar al comprobar que es verdad, que no están aquellos ojos aleg...
Ayer murió un vecino, un buen vecino. Deja dos perros y una bicicleta. Extraña es la presencia de la muerte, saber que ella andaba con él la última vez que nos vimos, pero nadie la notó.   Extraño es comprender que las personas se esfuman como por arte de magia. Extraño y triste es que para Simón y Coco mi vecino está por llegar. 

MARIPOSA

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Mariposa, mariposa que se posa en mi ventana, mariposa no te vayas pues se agotarán tus alas. Si supieras mariposa lo corta que es tu vida, ahorrarías energías y quedarías suspendida. Mariposa, mariposa, vete lejos ya entendí, prefieres conocer el jardín y así poder morir. Mariposa, mariposa, no pienses que tu vida fue vana, tus colores me acompañan en las noches y mañanas.    
Qué bueno tener la inocencia del perro, del perro que vive bien, del perro querido, de mis perros. ¿Acaso saben ellos que ahora los paseos son más cortos? ¿Qué ya no van conmigo a correr? ¿Qué sus salidas son siempre al mismo lugar, al parque más cercano? No creo, siempre se muestran igual de emocionados de hacer cuatro veces al día el mismo recorrido. Para ellos esa es la vida, disfrutar las cortas salidas; en su inocencia no existe la finitud. Ya lo decía Hegel (1939) “Cuando uno compara las diferentes formas del conocimiento […] la del saber inmediato, parezca ser las más adecuada, hermosa y sublime. Encierra cuanto, desde el punto de vista moral, se llama inocencia”. Ojalá pudiera ser más como ellos, más inocente y menos “consciente” para no saber que esas cortas salidas algún día acabaran.

PARA BOXEADOR Y MONKEY

  4:52 de la mañana . Pedro se despierta con un sobresalto, otra vez la misma hora, dice, asqueado de despertarse temprano. ¡Qué pereza, se me hará más largo el día! Se desliza por la sabana mojada del sudor de sus pesadillas. Se pone la pantaloneta y el esqueleto que dejó sobre la silla desde la noche anterior, se calza los tenis de suela gastada y lisa con los que ya se ha caído en repetidas ocasiones. Entra al baño, lava su cara, baja a la cocina y se toma un vaso con agua. Sale por fin de la casa, disfruta del frío matutino, alza sus brazos, estira las piernas y agradece que no haya gente que saludar. Se pone en marcha e inicia con un trote suave, siente una presión en su interior. Se dice para sí mismo: tantas cosas que se arrumban en mí, ideas, sueños perdidos y nada de eso podré cumplir, quisiera expresar lo que siento -continúa- pero me asquea estar con gente, me incomoda escucharlos respirar, masticar, pero, sobre todo, odio ver la gente sonreír. Y si tal vez mi destino ...

EL SILENCIO NOS HACE CÓMPLICES

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“El silencio alienta al perseguidor, nunca al perseguido”. Elie Wiesel (escritor y sobreviviente de los campos de concentración nazis). Por: Laura Camila Cómo soportar las fotografías, los vídeos y las narraciones de los actos degradantes, nefastos, humillantes e indecibles contra los palestinos. Cómo hacer para que después de soportarlos, no se vuelvan paisaje y el genocidio pase de moda como suele suceder con los conflictos ajenos y los propios… Cómo manifestarse estando en un escritorio, a miles de kilómetros, con la tranquilidad que ellos jamás van a tener. Cómo entender que en palabras de la abogada irlandesa Blinne Ní Ghrálaigh “es el primer genocidio de la historia en el que sus víctimas transmiten su propia destrucción en tiempo real con la desesperada y hasta ahora vana esperanza de que el mundo hago algo”. Denunciar, explicar y no dejar de hablar de Palestina es lo único que desde el rol vano de espectador es posible hacer. Ojalá (palabra que viene del árabe in ...

UN CANTO PARA JULIA

Recuerdo estar nerviosa por algo significativo y es que ese día le iba a cantar a los abuelitos. Era 25 de agosto Día de los abuelos en Colombia, y en la escuela se iba a realizar un homenaje. Yo me había ofrecido para entonar una canción llamada Mi viejo del cantante argentino Piero. Aunque era pequeña y como se dice en Colombia “avispada”, tenía nervios, estaba ansiosa (tanto que aún recuerdo ese sentimiento) porque iba a estar mi abuelita Julia. Ella se sitúo en los primeros puestos y esperó atenta a que yo subiera al pequeño escenario escolar. Cuando empecé sentí que los nervios se iban, pues, imaginé que estaba cantando solo para Julia, las demás personas desaparecieron para mí. Y aunque ella me había escuchado repetidas veces en la casa mientras practicaba, no pudo evitar que le asomara una diáfana lagrima sobre su mejilla. Después, todo fue alegría de parte de los espectadores, aplausos (para mi) y felicitaciones para ella. Yo me sentí satisfecha por haberle dado un concierto ...
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S er sabio que enseñaste a sentir el amar a un animal. I nmortalizaste tu llorar sonoro, tu pelaje color poniente, tu cola esplendorosa similar a la del ave real y esos ojos verdes claros que hacen sentir vacío a cualquier mortal. M erodeabas en busca de una víctima para atacar, sea ave, roedor o algún amigo similar. Te perdías en el alba, regresabas al amanecer. O lisqueabas y buscabas un lugar digno para tu cuerpo poner, recuperando alientos para el siguiente tropel. N unca habrá ser como tú, con tu particular forma de ser: alegre, salvaje, arisco, mimado, aventurero y soñador; dignas actitudes de un gato ricachón.

UN UNIVERSO EN MÍ

  Por: Laura Camila En mi cuerpo habita un universo desconocido (incluso para mí), tengo millones de estrellas, planetas, algunas vías lácteas, creo que dos lunas y uno que otro sol. Me encanta ostentar la maravilla que me habita, porque yo no habito el universo, él me habita a mí, encontró en mi cuerpo el espacio perfecto para vivir. Algunas personas me observan, claro, seguro les gustaría conocer algunos de los misterios que se esconden en mi piel, ¡pero bah! Si ni yo misma los sé. Lo que sí tengo claro es que, así como tratamos de conservar la vida en la tierra por medio de prácticas que sosieguen el cambio climático, yo empleo habilidades para el cuidado de mi universo y, aunque sé que nadie es tan única como yo, cabe la pequeña posibilidad de que, en algún lugar lejano, otro universo haya decido posarse en la piel de alguien más, por lo tanto, daré mis “claves de cuidado universal”. Me protejo del sol, salvaguardando mis soles, lo hago a través de protector solar, usand...

NUBARRÓN

  Por: Laura Camila Tuve un sueño maravilloso en el que “Nubarrón” no estaba y yo era feliz. Pero desperté y sólo con tocar mi frente, mis ojos y mi nariz supe que ahí estaba y, como buen nubarrón no tardó en traer la tormenta que salpicó mis cobijas. A mis 10 años me ha sido difícil acostumbrarme a tener mi “marca” ˗como dicen algunos˗, sería más fácil si no tuviera que ir al colegio. Desde pequeño he ido a muchos doctores y todos coinciden en que Nubarrón no es malo, aunque para mí lo es, me gustaría que no existiera y si es pedir mucho, entonces, que estuviera en mi espalda o en mi pecho. En el colegio, la niña más linda, me observa o, mejor dicho, a Nubarrón. Últimamente se quiere acercar, me alejo, no quiero que las primeras palabras que salgan de su boca sean: ¿qué es esa mancha en tu cara? O ¿puedes ver bien? Y la peor de todas: ¿puedo tocar? Hoy me tuve que rendir, me sorprendió mientras almorzaba en el patio de atrás, no pude escapar. ¿El tuyo da comezón? ˗preguntó- Al p...

Está por llegar

En el día posterior a la disputa hay una tensa calma que avisa que lo peor está por llegar. Aunque se dijo que las elecciones transcurrieron con “normalidad”, en aquellas zonas apartadas del ignorante conocimiento geográfico se presentaron cierres de vías, constreñimiento al sufragante, compra de votos, amenazas, muertes, y lo que no se dice o no se sabe. A pesar de eso, lo peor está por llegar. Lo maligno, lo bestial se siente acorralado, perseguido y vigilado cual Teseo al Toro Minos. No sorprende que en los siguientes días empleando su perversidad y con la ayuda de su séquito amorfo, maquiavélicamente planeen los sucesos que se han convertido en el paisaje natural de un país acostumbrado a la sangre distante, un horizonte sangriento que se revela cuando atraviesa la línea territorial de la indiferencia. Lo peor está por llegar y la frontera del desconocimiento territorial se cruzará.  

Un pilar sin remedio

Pilar sacó el último Pielroja que tenía, y con su pie recostado en la pared desgastada de la vieja residencia en la que había trabajado durante más de veinte años, desafiando el frío habitual de aquella ciudad que se convirtió en su refugio cuando salió obligada del pueblo, recordó la niñez en que se llamó Aurelio. En el pueblo vivió con su madre Remedios, a quien conoció vieja, nunca tuvo un recuerdo más allá de su rostro arrugado y sus manos desgastadas por el lavado habitual de ropas ajenas, aunque, según decían los hombres, Remedios fue tan bella que cuando pasaba cerca de la multitud el tiempo se detenía con el único fin de ser testigos de su preciosidad y el olor a melocotón que emanaba. Pilar y Remedios se adoraban, la última a pesar de su edad (aunque Pilar nunca la supo) y de haber cursado hasta tercero de primaria, tenía una inteligencia que superaba la de cualquier sabio, de ahí a que creara una biblioteca en la habitación de los checheres.     Aurelio se diri...

El buen palomo

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Cuenta la historia que su pariente más cercano fue el mochuelo de Atenea, de quien heredó la sabiduría y lealtad. Sobresale de sus simultáneos marginados, por su altura, peso y plumaje. "El buen palomo", apelativo atribuido por quienes lo conocen, carga con más de una veintena de años, es misterioso, solitario y algunos dicen que impotente... Una vez se enamoró, pero un acontecimiento digno de una tragedia griega le arrebató a su nívea compañera: una rata la devoró... desde entonces habita aisladamente en la buhardilla de un techo familiar gorjeándole infatigablemente a su digna soledad. 

El miedo blanco

 Todos estaban enfermos en el pueblo, era una gripa, pero no era común, algunos decían (en voz baja) que Pedro había muerto a causa de ella, yo no sé si era cierto, el caso es que no volví a ver a Pedro.  Tenía miedo, pero no se comparaba al miedo que sentía cuando llegaban los hombres mensuales, así les decíamos dizque porque venían una vez al mes a cobrar plata o llevarse a los muchachos, yo no sé por qué, pero a veces no se demoraban el mes porque los veíamos llegar a cada rato.  El miedo a la gripa, era un miedo blanco, así le llamaba yo, en cambio el otro, era un miedo rojo o verde... dijo una vez mi madre, porque dizque algunos eran soldados. Bueno, en todo caso, si me preguntan cuál prefiero, les digo que el miedo blanco, porque ese miedo rojo con verde nos quemó el pueblito y estas son las horas en que no encuentro a mi madre. 

La Plaga

 A quienes se quejan por el Covid déjenme contarles algo: Llevo una década conviviendo con La Plaga. La legitimé de tal manera que no quiero que desaparezca. Me rendí, me acostumbré, caí a su merced, ¡su presencia me enardece! Y hoy celebro complacida a La Plaga de mi vida. 

Pepe el hechicero

P or: Laura camila Ni es Pepe el presidente. Tampoco Pepe el bandolero. Ni el cantante, ni el deportista, mucho menos el extranjero. Él es Pepe el hechicero... Con ojos verdes cautivantes. Y pelo níveo que seduce. De cola negra hipnotizante. Y maullidos paralizantes. Su ronroneo somnoliento, te crea un encantamiento.  Sus colmillos te despiertan. Y cuando vuelves a la realidad, se repite el embrujo y no lo quieres evitar.

El Hidalgo

Por: Laura Camila Imagino al Hidalgo cabalgando a Rocinante. Imagino su osadía luchando contra gigantez. Imagino la batalla entablada con semejantes y la dulce y triste figura al ver a su amor distante. Imagino al caballero con su leal escudero. Imagino las noches frías, las mañanas claras y las tardes calurosas de los dos compañeros. Imagino y me repito algo que no quiero olvidar y es que ¡el Hidalgo de su cordura jamás puso a dudar!

Peludos

Por: Laura Camila De mi casa no saldría si no fuera por ti.  En mi mundo me perdería y no volvería a surgir.  Los ladridos y maullidos son elixir de vivir, y además  el jugueteo que atesoro cual souvenir.  Dicen que un año humano son siete tuyos, rechazo  esa idea con decisión y cuento uno por uno, ¡así es mejor!  Es injusto que tú vida sea más corta de lo ideal, por  eso trato de amarte cada día más y más.

Madre

Por: Laura Camila  Tu mirada está perdida anhelando un no sé qué, tal vez las travesuras y las risas del ayer. Carcajadas en el aire golpean el anochecer, junto a esos ojos brillantes que identifican tu ser. Eres alegría y nostalgia, fantasía y realidad. Eres la mujer que en mi vida, no podría faltar.

La Feria de Manizales: una tradición que se enriquece

Por: Laura Camila Fiel surtidor de hidalguía Manizales rumorosa, bajo tu cielo de rosa canta el viento su alegría. Tan dulce es la tiranía de tu belleza preclara, que antes de que yo te amara mi corazón te quería… (González & Asins, 1957) Y al escuchar este pasodoble sabemos que se da inicio a La Feria de Manizales. Festividad que nació gracias a la propuesta de dos afamados caballeros: Óscar Hoyos Botero y Roberto Cardona Arias. Quienes en el año 1954 se encontraban en Sevilla, España y allí fueron testigos de la Feria de Sevilla o comúnmente llamada: Feria de Abril, que fue inaugurada el 25 de agosto de 1846. Hoyos y Cardona quedaron extasiados con tal festividad, al punto que decidieron proponerle al alcalde de Manizales de ese entonces, Mario Vélez Escobar, la realización de un festejo semejante, cuyo motivo fuese (aunque ya había pasado) la celebración del centenario de Manizales. El 14 de julio de 1954 el alcalde instituyó la Feria de Manizales co...